Tras un rápido despliegue de la unidad especializada SECPIRV, se logró ubicar dos de las tres unidades sustraídas en el distrito de José Luis Bustamante y Rivero.
En una operación de inteligencia y respuesta inmediata, agentes de la Sección de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos (SECPIRV) de la Policía Nacional del Perú, lograron la recuperación de dos semirremolques (ranflas) reportados como robados y la detención de una mujer de (43) años de edad, por la comisión del delito contra el patrimonio en la modalidad de receptación.
El Origen del Caso
La intervención se desencadenó tras la denuncia interpuesta el pasado 2 de marzo por dos víctimas quienes reportaron el hurto de tres unidades de carga desde un predio ubicado en la Av. Dolores, en el distrito de José Luis Bustamante y Rivero.
La Operación Policial
Gracias al análisis de cámaras de seguridad y el aporte de fuentes humanas, los efectivos detectaron este mediodía en la Vía de Evitamiento (carretera a Yura) al camión remolcador, vehículo que habría sido utilizado para el traslado ilícito de la maquinaria.
En el lugar, el conductor señaló haber sido contratado por un sujeto para trasladar las ranflas hacia un depósito en la asociación APIPA, en el distrito de Cerro Colorado.
Hallazgo y Detención
Al llegar al inmueble indicado, un «canchón» cercado con malla, la policía halló en su interior dos de las unidades robadas:
La propietaria del local, alegó que el espacio fue alquilado a un tercero, supuesto proveedor de chatarra. No obstante, al encontrarse los bienes robados dentro de su propiedad, los agentes procedieron a su detención en flagrancia.
Acciones Legales
El hecho fue comunicado de inmediato al Dr. Aldonantes Molina, titular de la 3ra Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Flagrancia de Arequipa, quien dispuso el inicio de las diligencias de ley.
Mientras la detenida fue trasladada a la sede de la SECPIRV para profundizar las investigaciones y determinar la ubicación de la tercera unidad faltante, las dos ranflas recuperadas fueron entregadas a sus legítimos propietarios en el lugar de la intervención.

Por Galo

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